¿Quién va a garpar todo esto?

Por Iván Carrino


Hace pocos días, en el programa radial “Perros de la Calle” de Andy Kuznetzoff, estuvo como invitada la legisladora porteña Adriana Montes, impulsora de la ley por la cual el Banco Ciudad otorgará garantías a aquellos inquilinos que no tengan.

Es decir, el día que vos quieras alquilar un departamento, va a existir la posibilidad (más grande, más chica, etc.) de que un día dejes de pagar la renta. Previendo esta posibilidad, el dueño te exigirá que tengas un garante –es decir, alguien que esté dispuesto a vender su casa para pagar tu saldo deudor en el hipotético caso de default.

Por supuesto, dar esta garantía implica un riesgo grande para el que efectivamente la brinde. Ergo, suele hacerse sólo entre personas de mucha confianza (hermanos, padres e hijos, o íntimos amigos, hasta que dejan de serlo porque lo clavaste con varios miles de deuda y te fuiste a vivir a Chile). Por otro lado, no exigir esa garantía implica un riesgo igual de grande para quien te alquila la vivienda.

Ahora bien, si -magia mediante- se eliminase la necesidad de la garantía, el primer efecto sería un mayor nivel de alquileres. Los inquilinos tendrían una restricción menos para alquilar, y los locatarios un incentivo extra para hacerlo.

De alguna manera, esto es lo que genera la ley aprobada en la legislatura. De ahora en más, si nadie “te sale de garante” el bondadoso Banco Ciudad (financiado por nosotros)[i], pondrá una garantía bancaria. Es decir, si te quedaste corto, el Ciudad paga los platos rotos. ¡Genial! ¡Más independencia, ahora tenés tu espacio! ¡Más plata para los dueños, ya no te hacés drama porque sabés que te pagan! ¡Más comisiones para las inmobiliarias, con razón “ha caído bien en la cámara inmobiliaria”[ii]! Una fiesta.

Si el programa fuese auspiciado por el Santander Río, los platos rotos los pagarían sus accionistas. Sin embargo, como “El Banco Ciudad de Buenos Aires es una persona jurídica, pública y autárquica…[iii] lo que ha hecho la legislatura es consagrar el derecho de algunos a alquilar una vivienda.

Varios derechos similares fueron anotados en la plataforma electoral del partido demócrata de los Estados Unidos en 1960. Al respecto, la autora de “La Rebelión de Atlas” -uno de los libros más influyentes de la historia- reflexionó:

“Tenga bien presente el concepto de ‘derecho’ cuando lea la lista que la plataforma ofrecía:

1. El derecho a un trabajo bien remunerado y útil en las industrias, comercios, granjas o minas de la nación.

2. El derecho a ganar lo suficiente para proveerse de alimento adecuado, vestimenta y recreación. (…)

5. El derecho de toda familia a una vivienda digna

6. El derecho a un cuidado médico adecuado y la oportunidad de alcanzar y disfrutar de una buena salud.(…)

8. El derecho a una buena educación.

Una simple pregunta agregada al costado de cada una de estas ocho cláusulas aclararía el asunto: ¿A costa de quién?

El trabajo, el alimento, la vestimenta, el esparcimiento (¡!), las casas, el cuidado médico, etc. no crecen en la naturaleza. Todos estos son bienes y servicios producidos por el hombre. Entonces ¿Quién los proveerá?

Si a algunos hombres les corresponde por ley el producto del trabajo de otros, esto significa que esos otros son privados de esos derechos y condenados a trabajar en la esclavitud.”[iv]

¿Significa esto que el nuevo “derecho” a alquilar nos hace, de ahora en más, esclavos? No literalmente, pero sí cabe preguntarse hasta qué punto es justo que tu dinero vaya a garantizar el pago del alquiler de una familia que no es la tuya.

O bien –porque habrá casos así-, hasta qué punto es correcto que parte del sueldo de un tipo pobre se destine a solventar la irresponsabilidad de otro que puede ser igual de pobre, un poco menos, o directamente un rico que no encontró nadie que confiara en él más que un banco que vio que “los números le daban”.

 


[i] Artículo 8° – El Banco puede operar líneas de crédito con tasas y plazos preferenciales con recursos propios o los que le fueran asignados por Ley de Presupuesto o por leyes especiales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, destinadas al fomento de actividades económicas…”http://www.bancociudad.com.ar/institucional/mision,-vision-y-valores

[ii] Declaraciones de AdrianaMontes al programa Perros de la Calle. Radio Metro 95.1. Lunes a Viernes 10:00 a 14:00 Hs.

[iii] Artículo 1 de la Carta Orgánica del Banco Ciudad.http://www.bancociudad.com.ar/institucional/mision,-vision-y-valores

[iv] Ayn Rand. “Man’s Rights” en Capitalism, The Unknown Ideal.

 

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