Final de época

CORTITO Y AL PIE.

Por Claudio Chaves.

La derrota de un país en cualquiera de los órdenes que fuera: deportivo, cultural, militar o educativo golpea y entristece. Nos  hace mal como cuerpo colectivo, disminuye la estima. En  estos casos  lo mejor será realizar el duelo y punto. No escribo para ayudar en este orden ni siquiera para sumar opiniones deportivas a las muchas habidas y las que, seguramente, habrá. Me urge abordar el problema de la selección desde otro ángulo.

Es sabido que el gobierno nacional tenía cifradas esperanzas en el triunfo de la selección. Los que no  formábamos parte de este gobierno también esperábamos  su victoria. De manera que todos estamos de luto. La gloria o la derrota no es de uno ni del otro es del conjunto. Sin embargo el duelo no es el mismo para todos. El gobierno nacional al igual que el Proceso Militar pretendió que la selección jugara para ellos. Y esto fue muy evidente.

Desde Hinchadas Unidas Argentinas, engendro pergeñado por  Jefe de Gabinete con sus barras bravas pagas  para desplegar banderas kirchneristas en las tribunas sudafricanas,  hasta la foto de Carlotto abrazándose con Maradona todo estaba preparado para un fin de fiesta a toda orquesta. No pudo ser.

Los primeros datos que las cosas no andaban bien fue la inteligente acción del periodismo denunciando  a  estos barras, pagos por el gobierno nacional y con antecedentes penales y de violencia arruinando la estrategia del Doctor Merengue, alias Aníbal Fernández, que en el peor momento aseguró que fue una pésima idea esta de los barras, incluso la Presidente afirmó en La Rioja:

“Saben cuantos miles de personas no dejaron entrar de otros países las autoridades de Sudáfrica. Sin embargo todo el día retumbaron (el periodismo) sobre cuarenta o cincuenta argentinos…” es que la señora estaba furiosa porque el periodismo le había estropeado la juerga preparada en las tribunas. Era grosero continuar con el plan. Los dejaron solos y abandonados. Tuvieron que volver. Los muchachos están que arden. Fue tan pesada la intromisión del gobierno que Maradona no pudo ni tomar distancia ni desentenderse de ese entramado.

Por otro lado  Diego venía mostrando cierta adhesión al kirchnerismo. Primero pagar favores. La llegada como DT a la Selección Nacional definida por Grondona contó con el aval del Gobierno nacional que veía en el brazo guevarista (tatuaje del Che) del hombre de Fiorito una buena difusión del progresismo vernáculo, amén de sus visitas a Cuba y su amistad con Fidel (que a esta altura no sabemos bien a quien le conviene más si a Fidel o a Diego).

Segundo el notable paralelismo sicológico y emocional entre el gobierno y Maradona que consolidan en las alturas el clima de época. Mostrando perfiles sicológicos parecidos.

Ambos le atribuyen al periodismo la raíz de todos los males. La idea de que la sigan chu… después de un éxito (aunque sea menor),  humillando y denigrando al otro los iguala en los escenarios públicos de atriles y conferencias de prensa.

Hay resentimiento y un manejo sobreactuado del poder.  En Maradona  podría entenderse a partir de su fama mundial adquirida por su arte extraordinario  lo que lo hace sentirse por sobre todos, empujándolo a rechazar  la  mínima crítica a su trabajo.

¿Pero  el kirchnerismo que valores porta que justifiquen su soberbia? Que yo sepa, poquitos.

Lamentablemente Maradona se infatuó de tanto kirchnerismo. En la penúltima conferencia de prensa volvió a atacar al periodismo exigiendo una retractación pública, que  pidieran perdón. ¿Los quiere de rodillas, acaso?Olvidándose, justo él, que hay buenas y malas épocas. Que a veces se está arriba y otras abajo. Y que,  sin embargo,  no se caen las joyas.

Fue mucho lo que el gobierno y sus satélites le exigieron a Diego y a esta selección. Fueron usados ignominiosamente. Seguramente dentro del plantel hay cómplices de semejante desatino.

Con Maradona y su estrepitoso fracaso desaparece felizmente la argentina altanera y  arrogante que hace de la soberbia y el mal trato el pan de cada día. De alguna manera anticipa un final de época.

CLAUDIO CHAVES

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: